Ryan Bramlett
Un Día en la Vida de un Casi-medio-ambientalista
Durante una época en que la conciencia sobre el medio-ambiente esta mas alta que nunca, un casi-medio-ambientalista vive en un mundo de ansiedad. Cada decisión esta influido por la pequeña voz verde en su mente, cada indulgencia contaminada por la aguafiestas que es su culpabilidad.
9:00. Hace frío dentro de mi habitación cuando me despierto. Normalmente, intento no encender la calefacción. Es que usa mucha electricidad y prefiero dormir llevando ropa pero ahora, la pequeña consumidora me seduce desde el estante. Con fuerza, la resisto y voy al cuarto de baño para ducharme. El agua caliente moja mi cuello y brazos, un poquito de calor por fin; nada me ayuda despertar como una ducha bien calentita. De repente, una alarma enciende al fondo de mi mente. “Ya has usado bastante agua” dice. “Vives en un desierto” dice. Intento no hacer caso durante unos minutos pero no puedo quitármela de la cabeza, así que cierro el agua y voy para mi habitación fría.
9:15. Me pongo una camisa blanca. Está manchada todavía porque no uso agua caliente en la lavadora. ¿Sabes cuanta energía requiere calentar y mantener caliente el agua1? Pues mucha.
10:00. El café es un pequeño fracaso medioambiental (a menos que vives en America del sur, África central, Hawai, o el sudeste asiático.) El dióxido de carbono producido por transportarlo desde allí a Colorado me pesa en la conciencia. Pido una taza. ¿Y el dióxido de carbono producido por transportar el petróleo a Honduras para llenar la cisterna del barco usado para transportar el café a mi país!? Enojado, tomo el café pero no lo disfruto. Compro un donut en doble envase de plástico que tiro a la basura. Me marcho del café de prisa.
11:00. La clase de cambio climático. Hoy, vemos como la destrucción de la selva3 (para crecer el café, supongo) en America del sur contribuye al calentamiento global. Es que los árboles por allí tienen una capacidad enorme convertir el dióxido de carbono a oxigeno. Es lógico entonces, que la profesora distribuya una copia impresa de estos datos a cada uno de los 300 estudiantes, para que no nos olvidemos, para los árboles.
14:00. El mostrador tiene tres estantes de sándwiches, dos de zumos orgánicos y una de agua embotellada. El aire fresco cae del mostrador sobre el suelo. Tengo sed, ya puedo sentir el “Fiji” en la boca seca. No quiero empezar hablar ni pensar sobre el agua embotellada4. La compro, usaré la botella otra vez. Con el sándwich, me dan tenedor, cuchillo, y cuchara de plástico. Como no tengo la intención de diseccionarlo, guardo los cubiertos en la mochilla para usar en el futuro.
14:15. Llego a mi bici. Ya he bebido el agua y como no hay espacio en mi mochilla para la botella, tengo que dejarla. No hay un cubo de envases a la vista, pero de basura, sí. Quito el pecado de la cabeza y subo la bici con la botella dentro de mi chaqueta, sobresaliendo del cuello como un perrito. Durante estos pocos minutos, montando mi bicicleta entre los coches malolientes, alcanzo la paz del casi-medio-ambientalista. Veo un cubo de reciclar y con orgullo, aplasto la botella y la tiro.
15:42. Entro en casa, enciendo la luz del salón y me quito la chaqueta. Entro mi habitación y enciendo el ordenador.
15:43. Salgo de mi habitación. Enciendo la luz de la cocina, abro el frigorífico. Vuelvo a mi habitación, elijo una canción y enciendo la luz.
15:44. Voy al cuarto de baño para orinar. Enciendo la luz. .
15:44. De repente me doy cuenta de que he encendido cuatro bombillas y he dejado abierta la puerta del frigorífico. Voy corriendo por la casa apagando las luces.
15:45. Pongo la chaqueta (porque todavía hace frío dentro de la casa) y escucho música en la oscuridad.
17:00-24:00. Trabajo en un restaurante que compra su comida de fincas locales cuando sea posible. Todavía, la voz verde vuelve. Por ejemplo:
“Que rica huele este carne, ¿no?”
“Si, pero cuanta agua fue necesario para regar el campo, para crecer el grano, para alimentar la vaca5?”
“Bueno, entonces pescado. Mmmmm, pez espada.”
“Mmmmm, mercurio.”
1:00. Al fin del día, tengo mi ultima crisis. ¿Sabias que las tres “R”s (reduce, re-use, y recycle) tenían un orden? Eso significa que cuando reciclé la botella de “Fiji”, habría sido mejor volver a llenarla. Y si yo hubiera vuelto a llenarla, habría sido mejor todavía no comprarla al principio! Así que, a pesar de todo mi ansiedad sobre la botella, elegí la opción peor. Pongo mis calcetines y voy para acostarme.
1. Calentador de agua con capacidad de 151L (habitual) desde 15.5oc a 40oc = 7.5 kWh. (una bombilla de 100w encendida durante 3 días y 3 horas.)
2. No hay información definitiva. Aproximada entre 500.000 años y >1.000.000 años. Por lo menos, mas tiempo que el material ha sido fabricado.
3. 12,911 km2 de deforestación en el año 2008.
4. La fabricación de botellas de plástico para consumación en EEUU gastó1.5 millones de barriles de petróleo en 2007 = La luz para 250,000 casas norteamericanas por un año.
5. Según la industria de carne de vaca, alrededor de 1.650L de agua para producir ,45K de carne. Existe estimaciones muchas mas altas.

Excelente historia Ryan. Muy divertido e irónico. Excelente español ¿Piensas publicarla en inglés en alguna publicación de tu universidad? El texto es además informativo, ya que aporta datos relevantes sobre la conservación medioambiental.
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